Este poema de Daniel de Juanes hace unos meses me hizo recobrar la inspiración. Cada que lo leo me alegra, me dan ganas de chelear (sí, más) y me hace reafirmar algo que dije en aékana hace muchos años: me caga Paz.
Gustaba del pispiote relamido
y pedía qué le dieran cañandongo,
enhiesto fierro dentro del mondongo;
adoraba el camote ahí metido.
Dura méntula de un varón cumplido
con el vaivén del sóngoro cosongo;
pensaba en el tamaño que en el Congo
puede alcanzar un pito endurecido.
Buscaba una bichola diferente,
al pene dar un ósculo quería,
sólo ñongas tenía en aquella mente.
Añoraba una pinga siempre enfrente,
con esa aspiración ella vivía:
adoraba la verga simplemente.


jajajajaja esta muy bueno jajaja
ResponderEliminaroye y quien es daniel de juanes?
y por qué tu verificador de palabras da medicamentos controlados??
ResponderEliminarme tocó rybotrel (rivotril) no me quejo.
qué genial!!!
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